•  
  •  
  • Inicio
  • /Noticias
  • /¿Podría una subida de tipos de la FED castigar el precio del oro?

¿Podría una subida de tipos de la FED castigar el precio del oro?

¿Podría una subida de tipos de la FED castigar el precio del oro?Los precios del oro y la plata han caído considerablemente desde sus máximos de 2011. La cotización de la plata alcanzó entonces un máximo de casi 50 dólares por onza y ahora cotiza por debajo de los 20. El oro superó el precio de los 1.900 dólares la onza, cotizando, en la actualidad, cerca de los 1.200. Una ilustración clara de la deriva negativa llevada en este tiempo y también del potencial de crecimiento que atesoran que explica el CME Group en este artículo que no es conocido por su amor por los metales preciosos.

Al menos los siguientes factores han contribuido a esta caída:

La teórica progresiva recuperación de la economía de Estados Unidos que ha permitido poner fin a las medidas de Quantitative Easing-QE (flexibilización cuantitativa) hasta el punto de considerar un aumento de los tipos de interés para el próximo mes de junio o algún momento de este año.

La revalorización del dólar estadounidense, moneda de comercio mundial, y su apreciación frente a otras monedas.

El Banco Central Europeo (BCE) ha logrado contener la crisis de deuda en Europa –salvo el tema griego- con la promesa de intervenir en la compra de deuda de Italia, España y otros países de la zona euro con problemas financieros.

Los precios de muchos productos –como metales industriales, petróleo, gas natural o productos agrícolas-, han caído de precio, en términos de revalorización del dólar.

La crisis en el Medio Oriente no se ha extendido a las mayores naciones productoras de petróleo en el Golfo Pérsico.

Y ahora, echemos un vistazo a cómo los precios del oro y de la plata podrían variar en función de estos factores.

Política Monetaria de la FED y el precio del oro

Desde 2009, la FED se ha encontrado en la inusual posición de mantener su Fed Funds Rate (tipo aplicado a los fondos federales de la banca con la Fed) por debajo de la de inflación subyacente. Una circunstancia que sólo ha dado en algunas ocasiones en el pasado. Y ahora parece que el mercado comienza a anticipar que la FED aumentará subirá los tipos de interés. Y puede suceder este mismo año.

Las razones para argumentar en favor de la subida de los tipos son la aparente fuerte recuperación en el mercado laboral. El número de personas ocupadas aumentó en un 2,4% entre febrero de 2014 y febrero de 2015. Un dato que debería incidir positivamente sobre el consumo. Otras áreas de la economía parecen también robustas, como los beneficios empresariales que alcanzan máximos históricos o la recuperación –aunque lenta- del mercado inmobiliario.

Así que si la FED decide subir los tipos, la medida podría afectar negativamente sobre los precios del oro o la plata. De ahí, la posibilidad de que el oro pueda llegar a cotizar por debajo de los 1.000 dólares por onza y la plata por debajo de los 10 según algunos analistas.

Sin embargo, hay factores a tener en cuenta. Si los beneficios empresariales se reducen a lo largo de este año, el mercado de renta variable podría tener su primera corrección importante desde 2011.

Los presidentes anteriores de la FED, Alan Greenspan y Ben Bernanke, eran partidarios de reducir los tipos de interés para hacer frente a la debilidad del mercado. Pero no sabemos qué piensa la actual presidenta de la institución, Janet Yellen. ¿Subiría los tipos de interés con un mercado débil y a la baja? Si la corrección del mercado de valores tiene lugar antes de la subida de los tipos, los precios del oro y de la plata se verían favorecidos.

La revalorización del dólar perjudica al precio del oro

El dólar estadounidense se ha revalorizado respecto a otras divisas en el último año. Son varias las razones. Un fortalecimiento de la economía, que ha permitido terminar con las medidas QE, hasta el punto de valorar una subida de tipos. Una política monetaria opuesta a la realizada en muchos otros países y regiones – programa de QE en la zona euro, flexibilización monetaria en Japón o recorte de tipos en Australia y Canadá- y el derrumbe de los precios de los productos básicos.

No resulta sencillo predecir si el dólar mantendrá esta tendencia alcista. De hacerlo mantendrá la presión sobre los precios del oro, excluyendo, claro las compras realizadas en otras divisas.

Los precios del oro han caído mucho desde los picos alcanzados en septiembre de 2011 picos. Pero sólo si hablamos en términos de dólares u otras divisas fuertes – libra esterlina o yuan-, pero no si cogemos de referencia monedas débiles como yen japonés o rublo ruso.

Esta circunstancia es un arma de doble filo para el oro y la plata. Desde el punto de vista de un comprador en la India, Japón o Rusia, el oro ha mantenido su valor desde la perspectiva de su moneda, lo cual es deseable. Pero por otro lado, ahora el oro les resulta más caro adquirirlo, con lo que se reduce su capacidad y disposición de seguir comprando en el futuro. Así que el fortalecimiento del dólar perjudica el precio del oro.

La política económica europea y el precio del oro

Aunque el mercado del oro está asociado a los dólares, y por tanto es normal que le afecte los cambios en la política monetaria de la FED, los EE.UU no son los únicos jugadores del tablero. En Europa, parece que la política del BCE de compra de deuda de Italia, España y otros países de la zona euro parece estar dando sus frutos. Esta medida, junto al anuncio del programa de QE, ha llevado, por ejemplo, a los tipos alemanes situarse cercanos a cero. Al tiempo, italianos y españoles mantienen un tipo por debajo de los actuales de los bonos del Tesoro estadounidense.

La mejora de las tensiones en la zona euro ha sido, en general, una mala noticia para el oro y la plata. Pero la lectura positiva para los inversores, de oro y plata, es que los tipos no pueden caer mucho más. Una vez que el BCE inicia su programa de compra, existe el riesgo de que los tipos bajen un poco más. A partir de ahí, no habrá motivos para que los metales preciosos no encuentren la calma que no han podido disfrutar estos últimos años.

Grecia es la única excepción. Sus tipos se mantienen por encima del 9% y una salida de Grecia de la unión monetaria de la zona euro -llamado Grexit-, todavía podría suceder, a finales de este año o en 2016. De todas formas, el impacto tampoco sería muy grande. El país heleno representa menos del 2% de la economía de la eurozona.

Otras materias primas

No parece probable que el precio de barril de petróleo vuelva alcanzar los 100 dólares. El escenario más probable es que los precios podrían mantenerse en un amplio rango de cotización  -quizás 30- 70 dólares por barril- este año y los dos siguientes. La mayoría de los productores no están en condiciones de reducir su producción actual, que se traduciría en una pérdida de ingresos.

Por el momento, Arabia Saudita no parece dispuesta a cambiar de estrategia. Para los saudíes, los actuales precios bajos del petróleo sirven para matar varios pájaros de un tiro. Sus competidores estadounidenses de fracking están sufriendo mucho mientras que Rusia e Irán -países con la que Arabia Saudita mantiene malas relaciones- ven afectadas sus cuentas anuales.

Metales industriales como el cobre y el aluminio también se han debilitado considerablemente. Un hecho que parece estar relacionado la desaceleración del crecimiento en China. Y no parece que habrá cambios en el presente año.

En la medida en que el colapso de los precios de las materias primas puede crear inestabilidad política –sobre todo en los principales países productores de petróleo-, esta situación podría impulsar movimientos alcistas para el oro y la plata. De no materializarse, se mantendrán los precios a la baja en las materias primas y probablemente también para el oro y la plata en 2015 y 2016.

Para concluir, los elementos a tener en cuenta para analizar el comportamiento del oro están relacionados con la marcha de la economía de EE.UU y la consecuente decisión de la FED de subir los tipos de interés. Y de forma complementaria, con el devenir de la situación geopolítica –especialmente en Oriente Medio- que pudiera afectar a los productores de petróleo.

Fuente: OroyFinanzas.com